Calçots: qué son, temporada, propiedades y cómo prepararlos

Los calçots son uno de los productos de temporada más emblemáticos del invierno. Típicos de Cataluña pero cada vez más conocidos en toda España, destacan por su sabor suave, su textura tierna y por formar parte de una de las tradiciones gastronómicas más populares: la calçotada.

A medio camino entre la cebolla y el puerro, el calçot es una hortaliza alargada, dulce y delicada, ideal para disfrutar asada a la brasa, en cremas o como base de platos llenos de sabor.

¿Qué son exactamente los calçots?

El calçot es un brote tierno que se obtiene a partir de una variedad de cebolla blanca tardía. Durante su cultivo, los agricultores van cubriendo el tallo con tierra a medida que crece. Este proceso, conocido como “calzar” la planta, es el que da nombre al calçot y permite que la parte blanca se alargue, quede más tierna y tenga un sabor más suave que el de la cebolla común.

Su zona de producción más reconocida es la provincia de Tarragona, especialmente la comarca del Alt Camp. Allí los famosos Calçots de Valls se han convertido en todo un símbolo gastronómico y agrícola.

calçots

Temporada de los calçots

El calçot es una hortaliza claramente estacional. Su temporada va desde finales de otoño hasta principios de primavera, siendo los meses de enero, febrero y marzo cuando se encuentran en su mejor momento.

Consumir calçots de temporada significa disfrutar de un producto más fresco, con mejor textura y un sabor más equilibrado y ligeramente dulce tras el asado.

Propiedades nutricionales de los calçots

Como otras hortalizas de su familia, los calçots son un alimento ligero y saludable, perfecto para una dieta equilibrada.

  • Bajo aporte calórico
  • Alto contenido en agua
  • Fuente de fibra, que ayuda al tránsito intestinal
  • Aportan vitamina C
  • Contienen compuestos azufrados naturales, presentes también en la ajo y la cebolla, asociados a efectos antioxidantes
  • Ricos en minerales como el potasio

Además, al cocinarse a la brasa, sus azúcares naturales se caramelizan ligeramente, potenciando el sabor sin necesidad de añadir ingredientes extra.

Beneficios de incluir calçots en la alimentación

Incorporar calçots en la dieta, dentro de un estilo de vida saludable, puede aportar distintos beneficios:

  • Favorecen la digestión gracias a su contenido en fibra
  • Contribuyen a la hidratación por su elevado porcentaje de agua
  • Aportan antioxidantes naturales
  • Dan sabor a los platos con pocas calorías

Son una forma deliciosa de comer verduras de temporada sin renunciar al placer de una comida sabrosa y tradicional.

Cultivo tradicional del calçot

El cultivo del calçot es una de las claves de su singularidad. Tras plantar la cebolla, cuando empieza a brotar se va cubriendo el tallo con tierra varias veces durante su crecimiento. Este método permite obtener ese tallo blanco, largo y tierno que diferencia al calçot de otras hortalizas como el puerro.

La recolección se realiza de forma manual, seleccionando los ejemplares en su punto óptimo de desarrollo.

Cómo se preparan los calçots

La forma más tradicional de consumirlos es en la famosa calçotada. Los calçots se asan directamente sobre llama viva hasta que la capa exterior queda totalmente quemada. Después se envuelven para que suden y terminen de cocinarse con su propio calor.

Para comerlos, se retira la capa exterior y se moja la parte tierna en salsa, normalmente salsa romesco o salvitxada. Se comen con las manos, levantándolos desde la parte verde, en una experiencia gastronómica tan divertida como sabrosa.

Más allá de la tradición, también pueden utilizarse en la cocina diaria: en tortillas, salteados, guisos, cremas o como base suave para sofritos, igual que haríamos con la cebolla o el puerro.

Cómo elegir calçots frescos

  • Tallo firme y recto
  • Parte blanca bien formada y sin golpes
  • Hojas verdes frescas, no mustias
  • Sin humedad excesiva ni olores extraños

Un manojo de calçots frescos debe tener aspecto vivo y recién recolectado.

Conservación de los calçots

Los calçots son un producto fresco y conviene consumirlos en pocos días. Se pueden conservar en la nevera, en la zona de verduras, sin lavar y protegidos con papel o en una bolsa perforada para evitar la acumulación de humedad.

Curiosidades sobre los calçots

  • La calçotada es una fiesta gastronómica tradicional que reúne a familias y amigos alrededor del fuego.
  • En plena temporada se consumen millones de calçots en España.
  • Aunque su origen es catalán, hoy se cultivan también en otras zonas con clima adecuado.

Calçots: sabor de temporada y tradición

Los calçots representan la esencia de las verduras de temporada: producto fresco, cultivo tradicional y una forma de consumo ligada a la cultura y al disfrute compartido. Incluirlos en la mesa es apostar por sabor, proximidad y cocina de temporada.

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